El retiro de seguimiento profundiza en las habilidades de silencio, escucha y presencia en el acompañamiento de situaciones de vulnerabilidad.
Se utilizan recursos de Atención Plena y Compasión, psicodrama, música y otras herramientas experienciales. También se abordan emociones y situaciones pendientes vinculadas al proceso de duelo, como el miedo, la culpa o la ira.
Todo ello se desarrolla en una atmósfera serena, acogedora y lúdica, que refuerza los vínculos del grupo y facilita un aprendizaje orgánico ante situaciones de estrés relacionadas con el final de la vida.