¿Qué se puede buscar en un Seminario sobre “Vivir un buen morir y el arte de acompañar?

¿Qué se puede buscar en un Seminario sobre “Vivir un buen morir y el arte de acompañar?

El acercamiento a este tipo de actividades te suele llegar porque algunos de los más próximos ven en ti cierta sensibilidad o tal vez rarezas, y te envían correos, enlaces, blog... y toda clase de cosas sobre temas poco usuales, liminares y hasta extravagantes.
Dicho esto, la selección de esta infomación es laboriosa, porque, en efecto hay mucha y muy banal que nada aporta. En este caso motivó mi curiosidad que detrás hubiese una Fundación con el complejo e inabarcable objetivo de que las personas aprendamos a vivir con autenticidad para poder tener un sentido de vida y mantenerlo en el proceso de morir

¿Quién puede resistir la curiosidad de explorar dónde se encuentra ahora en su proceso vital? En plantearse ¿Quién soy yo?, ¿Cuál es mi misión?, ¿Qué es lo que de verdad importa?
¡La pulsión a conocer, tiene tanta vida!
Si tienes algo de tiempo, dedicarse unos días a re-conocerte, a volver a tu ser esencial, a escucharte, es un regalo que todos nos merecemos. 

¿Y qué encontré allí?
Allí había una guía. Se llama Mar López. Es la Presidenta de esta Fundación. Los guías hacen de Maestros y ayudan a que encuentres  el camino si lo has perdido, o a que no olvides que tienes un camino que debes seguir. Estamos tan distraídos, tan confusos, tan dispersos.. que es fácil perderse en lo superficial, es común creer que lo real es sólo lo tangible. 

Encontré poder tener la experiencia de vislumbrar las respuestas a algunas de las grandes preguntas, con alguien que te va guiando amorosamente.

            Te asegura que el camino tiene luz

            Te proporciona la seguridad que necesitas

            Te acompaña, va tu lado

            Te ayuda a comprender el temor y te alienta a superarlo

            Te recuerda lo valiosa que es tu presencia

            Te enseña a que compartas tu presencia con autenticidad 

Después de esta experiencia permanece en mí la grata sensación de poder aprehender la vida en su total plenitud, de vivir intensamente con todos mis sentidos alerta, y a la vez soltar y no apegarme y sentir la ligereza de estar y ser.           

Rosa  Maria Pérez Hernández

Aracena (Huelva)

Febrero 2014