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"Corazón silencioso", en Zaragoza, Cine-Foro "Muerte digna"

Coloquio “Corazón silencioso”

Ciclo “Cine y Muerte Digna” - FNAC 19 de septiembre de 2018

Moderadora: Mar López Pérez, presidenta de la Fundación Vivir un Buen Morir

El 19 de septiembre de 2018, en el ciclo de "Cine y muerte digna", se proyectó "Corazón silencioso", con el habitual coloquio posterior a la proyección.

Compartimos las conclusiones:

  • Ésta es una película sobre el afrontamiento de la muerte. ¿Qué es lo que nos provoca cuando la muerte se nos hace presente en nuestro entorno más próximo? El estrés que nos genera el afrontamiento de la muerte, la incomunicación que surge cuando hay miedo ante el final próximo. Pero también es una oportunidad verdadera para sentir con profundidad el amor hacia nuestro ser querido, el amor que deja libre.
  • La importancia de una comunicación auténtica y sincera al final de la vida está condicionada muchas veces por los miedos, los prejuicios, las creencias, la dificultad de comunicación, tensiones, y en los juicios de otros. En esta película se muestra que en definitiva solo deseamos amar de verdad a los que amamos de verdad.
  • Es una reflexion no tanto sobre la eutanasia sino sobre el suicidio asistido. De una manera consciente, meditada y fundamentada y con el acuerdo de todos los que le importan, la protagonista decide morirse conscientemente de una manera elegida.
  • Importancia de una muerte consciente y aceptada. Desgraciadamente muchas de las muertes que se producen no se producen desde la aceptación. Necesidad de dejar marchar.
  • La no aceptación conlleva alargamiento de la muerte con tratamientos muchas veces innecesarios, provocando mucho dolor y sufrimiento al final de la vida.
  • El estrés que nos genera “la perspectiva cierta de la muerte” y cómo se manifiesta, cómo lo siento yo, qué debería haber hecho, qué no debería hacer.
  • Uno muere como ha vivido. Necesitamos un proceso de morir a la altura y a la demanda de cómo lo sentimos. Lo habitual es que el entorno no respete nuestro poder de decisión al final de la vida. Deciden por nosotros.
  • No se puede evitar lo inevitable. Hace falta mucha generosidad para dejar marchar al otro, aceptar y respetar su decisión.
  • Cuando la comunicación es cultivada al final de la vida se da la oportunidad de vivir en el amor. No le tenemos miedo a la muerte, sino a sentir, es a la intensidad del amor. El temor impide que surja la comunicación auténtica y sincera.
  • Tengo miedo. Es necesario compartir el miedos ante el final próximo. Es muy frecuente que quienes se hayan próximos a la muerte verbalicen su miedo.
  • La muerte es vivida como algo traumático en la sociedad actual debido a una falta de orientación, a una falta de compartir con claridad, qué es lo que ayuda y qué es lo que no ayuda. No siempre se dan las mejores condiciones y circunstancias que faciliten una buena despedida.
  • En esta sociedad todo está diseñado para luchar contra la muerte, se viven más años. La tecnología no puede evitar lo inevitable, que nos muramos. No tenemos una reflexión compartida sobre el tema de la muerte. Debemos aceptar que antes o despues nos vamos a morir y debemos aceptar que hay un límite; y ante ese limite, cuando no sabemos cuándo parar, añadimos más sufrimiento innecesario.
  • Existencia del tabú de la muerte y sobre todo respecto a las muertes por suicidio.
  • Es importante hablar con claridad de la muerte. Debemos actualizar los clichés ideologicos, cognitivos, religiosos; y adaptarlos al momento presente con los medios que tenemos. ¿Cómo respetar que alguien quiera terminar con su vida? Solamente en cada circunstancia dada uno puede saber lo que es propicio y lo que no.
  • El sufrimiento es evitable. Un buen morir significa que uno acepta lo que está viviendo y se genera una atmósfera amorosa. Hay muy poca atmósfera de presencia en residencias y hospitales. El estrés que nos supone afrontar la muerte de alguien hace que los conflictos no resueltos afloren.
  • Morirse es algo intimo. No nos ponemos en su lugar. Estar atentos, la persona que se está muriendo es la protagonista, no nuestros pensamientos o nuestras creencias. En definitiva, debemos de estar más confiados en la sabiduría innata. Es importante crear espacios donde nos podamos legitimar unos a otros. Es necesario dar visibilidad y normalizar la muerte.
  • En las muertes súbitas hay que poder ver el cadaver, para la aceptacion de la muerte. Si no puede complicarse el duelo, sobre todo en niños y adolescente. Es necesario que en los tanatorios haya silencio, que la gente se pueda sentir a sí misma y pueda sentir el dolor y acompañar en el dolor. Tomar consciencia que la muerte existe y nos afecta a todos.
  • La capacidaad de aceptar los límites que pone la vida. Lo que se puede cambiar debe de cambiarse pero lo que es real no se puede cambiar. Debemos saber qué cosas ayudan y qué cosas no. En las epocas anteriores al materialismo industrial había guias para acompañar a las personas moribundas. En todas las culturas han habido herramientas para saber qué hacer y qué no hacer. La figura del acompañante es muy importante.
  • Hay una relación directa del incremento de patologías en salud mental y la incapacidad del afrontamiento y aceptación de la muerte en nuestra sociedad. Es necesario tener las herramientas necesarias que nos permitan acompañar a quien se está muriendo. La muerte se está profesionalizando y es necesario recuperar el valor del acompañamiento.
  • Necesidad de afrontar nuestros propios miedos ante la muerte. Cualquiera de nosotros esta dotado de todo lo necesario para acompañar, para sostener, para estar en silencio, para sentir honestamente sin salir corriendo ante la muerte.
  • Estate presente, mantente en silencio. Estate atento, estate sintiendo.

Julia Gómez Lasheras

Mar López