El miedo a la muerte es proporcional al miedo al amor. Aprender a amar es aprender a perder: amar es aceptar los propios límites, aceptar la propia impotencia, y estar ahí, en la aceptación de lo real. Esta es la actitud sana para afrontar la propia muerte y la de los demás.
Las actividades de la Fundación VBM están destinadas a beneficiar al mayor número de personas posibles, y están enfocadas en los siguientes grupos de actuación: